online

Lo más cuesta es cómo traducir la realidad y la conexión al espacio virtual. Encontrar una manera de conectar no solo con nuestro público, sino también de mantenernos conectados como equipo. Esto nos lleva a los límites en términos de creatividad, innovación, coraje y agilidad.

1. No tiene que ser perfecto
Hay que intentar algo nuevo incluso si falla o no funciona exactamente como lo planeamos. Si es positivo, es lo suficientemente bueno. La prueba y el error son la mejor manera y fallar rápido para poder adaptarse rápidamente son la clave. No nos podemos quedar atrapados en la idea de una solución perfecta: lo positivo es probar nuevas que puedan funcionar.
2. Tener el control
En el ámbito online, las cosas pueden salir mal. Las conexiones a Internet caen. No todas las personas están al mismo nivel en términos de conocimiento tecnológico. No todos estarán en sus equipos de trabajo, algunas personas usarán sus teléfonos móviles y no podrán acceder a todas las herramientas. Lo que sí tiene control es cómo preparar a las personas por adelantado sobre qué esperar y las reglas básicas de cuáles son sus expectativas.
3. Diversidad online
Asegúrarse de crear contenido que no sea todo lo mismo. Utilizar la funcionalidad de las herramientas, por ejemplo, Zoom para presentaciones y ponentes invitados, escapadas de grupos más pequeños para debates y trabajo colaborativo en una plataforma virtual, plataformas de contenido para mostrar videos o recursos. Estructurar el contenido de tal manera que la gente se mantenga curiosa y comprometida. ¡Podemos ofrecer una variedad tan rica de contenido y entregarlo de maneras interesantes!
4. Investigación, estudio y apuesta
No hay una solución online única para todos, hay que probar muchas aplicaciones, plataformas y software diferentes, y decidimos utilizar herramientas que se ajustan de la mejor forma a nuestras necesidades. Encontrar soluciones que nos ayuden a entregar el contenido y la experiencia de la mejor manera posible para el cliente. Hacerlo fácil. No es necesario complicar demasiado las herramientas. Realizar capacitación sobre las herramientas con los clientes antes de las sesiones para asegurarse de que estén cómodos una vez que se unan a nuestras sesiones.
5. Lo virtual sigue siendo humano
Ya sea que estemos cara a cara o en un mundo virtual, las personas siguen siendo humanos. Tenemos las mismas necesidades de certeza, variedad, empatía, conexión, amor, crecimiento y contribución más allá de cualquier negocio o asunto que esté ocurriendo. Si mostramos un pedazo de nosotros mismos y de nuestra propia realidad, también extraeremos la realidad de los demás. Las plataformas pueden ser virtuales. ¡La gente no lo es!

Imágenes del artículo: christin-hume-unsplash

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