ecommerce

La situación actual ha generado un increíble aumento en el volumen de transacciones e-commerce. Durante las últimas semanas las ventas online han experimentado un crecimiento del 12,5%. Aunque en muchos casos son los grandes nombres del sector los que están registrando las ventas, también las pequeñas empresas tienen la oportunidad de utilizar estas herramientas para continuar ofreciendo sus productos y servicios en tiempos de confinamiento.

El e-commerce, tanto a pequeña escala como dentro de los principales marketplaces, se presenta como una herramienta capaz de ayudar a las Pymes y Autónomos a minimizar las consecuencias de la crisis del coronavirus.
Echando la vista atrás, el comercio electrónico ya presentaba una tendencia al alza antes del virus. Según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, la facturación del comercio electrónico creció hasta la cifra de 11.999 millones de euros durante el segundo trimestre de 2019, un 28,6% más que durante el mismo periodo del año anterior. Con relación al volumen de transacciones, el e-commerce alcanzó los 211,3 millones de euros, un 32,7% más.
A la hora de vender de forma online, las pequeñas empresas y comercios de nicho pueden valorar diferentes opciones. Por un lado, la venta a través de un canal propio ofrece la ventaja de presentar los productos en el propio contexto de la marca, lo que da una visión holística de la misma y permite al usuario conocer toda su gama de productos o servicios. Asimismo, el vendedor evita los intermediarios en la venta y cuenta con la capacidad de decidir más libremente sobre la presentación del producto, de una forma personalizada y acorde con la imagen de marca.
Por otro lado, la venta mediante un marketplace supone para los negocios un plus de visibilidad y posicionamiento, ya que éstos cuentan con una estrategia de SEO optimizada. Asimismo, también permite a los negocios acceder a un público mucho más amplio, al estar ubicado en una gran plataforma, y facilita la venta al extranjero, ya que elimina barreras previas técnicas o administrativas. Para optimizar sus ventas y alcanzar un público mayor, las empresas también pueden implementar un modelo mixto entre el canal propio y el marketplace.
A lo hora de crear una buena página web, las Pymes deben tener en cuenta dos aspectos fundamentales. El portal debe disponer de un diseño responsive que asegure una buena experiencia digital a todos los usuarios  independientemente del dispositivo desde el que se conecten, ya que la mayoría de las compras se realizan vía smartphone.
Además, las empresas deben cuidar la información corporativa que es mostrada por terceros, tales como Google, Facebook o TripAdvisor. En el 70% de los casos esta información está incorrecta en Internet o no unificada para todos los sites, lo que perjudica el posicionamiento en buscadores y, con ello, el alcance a nuevos clientes.
La crisis sanitaria ha transformado la relación entre las marcas y sus públicos y acelerado la transformación digital de nuestra economía de consumo. “En un mes hemos avanzado más que en años”, apunta Javier Castro, CEO de BeeDIGITAL. Por eso, las Pymes deben abrir las puertas al entorno online y aprovechar este canal para continuar con su negocio, sentando las bases de lo que en un futuro se convertirá en nuevas oportunidades de crecimiento.

Imágenes del artículo: s-o-c-i-a-l-c-u-t-unsplash

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here