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El hotel inteligente (smart hotel) ya es una realidad. Esta tendencia tecnológica tiene la capacidad de aportar beneficios tanto a los huéspedes como a los hoteleros. Y es que, además de impulsar la experiencia de cliente, mejoraremos la cuenta de resultados de nuestro hotel.

Pero, ¿qué es un hotel inteligente?
Esencialmente, un hotel inteligente es un hotel que hace uso de dispositivos conectados a Internet y que son capaces de comunicarse o interactuar entre sí. Esto, a veces, se convierte en Internet de las Cosas (IoT), lo que significa que incluso los dispositivos y aparatos comunes pueden enviar y recibir datos, algo que los convierte en inteligentes.
La capacidad de estos dispositivos para comunicarse entre sí permite a los usuarios controlar múltiples dispositivos desde un único punto de control (mando a distancia, smartphone, tablet o altavoz inteligente). Además, estos aparatos a menudo pueden encontrar y utilizar información de Internet, lo que les permite responder de manera inteligente a las cuestiones que tienen los huéspedes.
¿Por qué debe un hotel convertirse en smart?
Cualquier hotel debería empezar a pensar en cómo dotar de inteligencia a sus instalaciones, ya que esto mejora la experiencia de cliente, facilita la vida del personal y ahorra dinero.
Usando una smart room, los huéspedes pueden controlar los dispositivos de tal forma que diseñan la habitación a su gusto. También les resulta más fácil y cómodo obtener información importante. Pero es que además, reducirá cantidad de costes operativos e incentivará el ahorro energético.
1. Habitaciones más sostenibles

Una de las mayores ventajas de una habitación inteligente es que se alcanzan mayores cuotas de sostenibilidad. Esto está directamente relacionado con las posibilidades de ahorro energético dentro de las habitaciones, gracias también a la automatización que ofrece Internet de las Cosas.

Por ejemplo, las bombillas se pueden configurar para aumentar o disminuir automáticamente la potencia, según los niveles de luz de la habitación en ese momento. Del mismo modo, la calefacción se puede configurar para mantener automáticamente una temperatura, apagando los radiadores una vez que se alcanza.

2. Mejoras en la personalización

Un hotel inteligente ofrece también importantes oportunidades a la hora de mejorar la personalización. Por ejemplo, los televisores pueden configurarse de forma remota para referirse a los invitados por su propio nombre, mientras que los huéspedes pueden usar un punto de control central para establecer las condiciones que desean dentro de la habitación. Gracia a la IoT, los diferentes dispositivos pueden crear automáticamente esas condiciones.

Además, los televisores y altavoces inteligentes pueden proporcionar a los huéspedes la posibilidad e acceder a sus cuentas personales de Netflix o Spotify. De hecho, servicios como el Alexa for Hospitality permite a los huéspedes iniciar sesión en su cuenta de Alexa y acceder a sus propios audiolibros o archivos de música.

3. Acceso directo a la información

Otro beneficio importante para los huéspedes es la facilidad con la que pueden acceder a la información gracias a esta tecnología. Con dispositivos como Amazon Alexa, los huéspedes pueden usar su voz para hacer preguntas y recibir respuestas inteligentes.

Además, estos dispositivos pueden conectarse a otros servicios del hotel. Por ejemplo, si lo conectamos al restaurante, un huésped podrá saber si hay disponibilidad para comer. Pero también se puede ir más allá y conectarlo a wall maps digitales que faciliten información y comentarios sobre bares, restaurantes y atracciones turísticas.


Accede a la noticia completa en TecnoHotel, medio perteneciente al Grupo Peldaño, expertos en Comunicación Profesional.

Imágenes del artículo: shutterstock

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