amenaza digital

La amenaza de robots asesinos tras la última campanada que daba paso al año 2000 resultó funcionar sólo para otorgarle misterio y sueños de ciencia ficción al nuevo siglo. La vida siguió igual, como pasa en realidad cada cambio de año. Y es que sólo cuando pasan las décadas y echamos la vista atrás podemos ver de verdad la diferencia.

Y haciendo ese ejercicio de memoria, sin duda, la sociedad ha cambiado mucho y, aunque no sea lo prometido, se puede decir que las señales que marcaban el futuro han ido llegando. La revolución de Internet ha sido clave para dar ese salto y en torno a ello han ido apareciendo nuevas tecnologías que, sin ser coches voladores, sí nos harían alucinar hace casi 20 años.

Nadie debería dudar que todas estas tecnologías han supuesto avances beneficiosos para la sociedad, aunque como cualquier cosa seguramente, tienen a veces un doble filo. Los imperios digitales dominan hoy el mundo y ya se habla de un nuevo colonialismo del que parece difícil defenderse a estas alturas. Según el profesor Nick Srineck, que el día 27 de marzo estará en Madrid en un evento organizado por El País Retina, la invasión global de poderosas compañías no han necesitado otra arma que las pantallas para lograr un poder planetario comparable al de las potencias coloniales.

Los gigantes modernos  convierten en una carcasa de su enorme barco al resto de competidores, como opina Srineck, no sería descabellado pensar en unas regulaciones que nacionalicen las plataformas con medidas como las que en el pasado se usaron para romper monopolios naturales como el del ferrocarril, las telecomunicaciones o las utilities.

Ventajas y desafíos

En otro sentido, hay quien plantea que la política actual cae de manera global en el pozo de la superficialidad y la frivolidad. Partidos políticos, nombres propios o grandes marcas basan su estrategia en tirar con cañones opiniones sobre cosas ciertas o inciertas, a través de las redes sociales, en busca nada más del impacto a corto plazo. Jamie Bartlett, ciberpesimista convencido, sostiene en su libro The People vs Tech que Internet está destruyendo la democracia. Una política emocional que busca el impulso pasional más que el debate razonado.

Por otro lado, siendo conscientes de esta realidad desafiante se encuentran muchas ventajas en el uso de las redes sociales en diferentes ámbitos de nuestras vidas. En el sector de la atención al cliente los contact center buscan cada vez más soluciones que integren también estos canales para mejorar la experiencia del cliente. Agilizar las respuestas a sus problemas es fundamental para que éstos se conviertan en embajadores de la marca.

Imágenes del artículo: shutterstock

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here