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El nacimiento de las empresas viene con un objetivo común: rentabilizar los productos o servicios que vendan. Pero la diferencia está en el camino que recorres hasta tu cliente final. En el proceso, pasarás por muchas personas que apuestan por tu proyecto, y son ellos los que harán que el éxito llegue finalmente a tu compañía.

La apuesta por las personas es algo que Timpers se ha vinculado desde su nacimiento, pero además, con el plus de demostrar que las personas con discapacidad también forman parte de esa normalidad laboral. Diego Solivares, COO de la empresa de zapatillas, ha entrado en detalle de los objetivos actuales de su negocio y del reto que tienen por delante como empresa, además de los valores que siguen impulsando como marca.

1. Vuestro proyecto se volcó desde el principio con las personas discapacitadas, ¿cuál es el principal reto que recordáis haber enfrentado? ¿Qué fue lo más difícil al lanzar Timpers?

En primer lugar (aunque esto es sólo una cuestión de términos) siempre nos gusta decir que, más que personas discapacitadas, es más correcto el término “personas con discapacidad” ya que estas personas están más que capacitadas para muchas cosas y hay que valorar a la gente por sus capacidades y no por sus discapacidades.

En cuanto a la pregunta en sí, creo que, más que al principio, las principales dificultades y retos a los que nos enfrentamos, son a día de hoy. Al principio, debido al marcado carácter social del proyecto y a la gran acogida que tuvo, éramos muy noticiables y no nos era difícil poder conseguir la ayuda de los medios, tener difusión e incluso, podemos decir que tuvimos la suerte de ganar todos los concursos de emprendimiento social a los que nos inscribíamos. Esto es muy importante porque, para cualquier startup, el principal problema en sus inicios es conseguir recueros.

A día de hoy, te diría que nos enfrentamos a dos retos fundamentalmente: por un lado, conforme más va creciendo la empresa y se va profesionalizando, necesitamos poder contratar al talento más capacitado posible y hay puestos en los que encontrar personas con discapacidad con una cualificación grande, es complicado. Por otro lado, para que la empresa siga siendo rentable, necesitamos ir saliendo de esa visión que tiene la gente de nosotros como proyecto social y queremos convertirnos en una empresa de zapatillas top, que, además, pone su granito de arena en favor de la normalización de la discapacidad. Por ello, fabricamos íntegramente en Alicante, con los mejores materiales, reciclados y sostenibles y queremos que la piedra angular de nuestro proyecto, sean las zapatillas.

2. En redes sociales estáis muy activos y las aprovecháis para dar visibilidad a vuestros empleados, ¿consideráis que os han ayudado a mejorar vuestra imagen y crear esa conciencia, ya no solo de marca, sino de compañía que apuesta firmemente por el employee experience?

Por supuesto que sí. Como decimos desde el principio, nuestro objetivo no es conseguir la integración ni la inclusión, porque estamos dando por hecho, si fuese así, de que hay algo excluido, algo “fuera”. Para nosotros, lo más importante es conseguir la normalización de la discapacidad y esto sólo puede conseguirse, valga la redundancia, con normalidad. Nosotros tratamos el tema de nuestras discapacidades con naturalidad y desde el humor y es imprescindible que nuestros trabajadores lo vean y sientan de este modo. Por tanto, esa normalización que transmiten es la mejor herramienta para conseguir el objetivo.

3. ¿Qué características valoráis más en el talento de los empleados?

Las características que más valoramos son aquellas que creemos que hacen crecer la empresa: compromiso, sentido de pertenencia, proactividad, que compartan los valores que constituyen la cultura de nuestra empresa, etc. Por supuesto, sin dejar de lado las actitudes y aptitudes para desempeñar el puesto para el que se les contrata. También damos importancia al tema de cómo ven ellos la discapacidad y que la traten con normalidad.

4. ¿Qué dirías que tiene Timpers que el resto de compañías deberían de incluir en sus procesos de selección y políticas de retención?

Esta es una pregunta compleja de responder. Nosotros siempre queremos definirnos como “La Marca más Normal del Mundo” y, por tanto, pienso que nuestros procesos de selección son, por tanto, los más normales del mundo. Es cierto que lo hacemos desde la creencia absoluta de que las personas con discapacidad pueden ser las más capacitadas y, por tanto, estas personas no frenan o dificultan a los equipos de trabajo, sino que los enriquecen. Pensamos que un equipo se forma por la suma de capacidades y que estas personas tienen muchas y buenas. Para nosotros es fundamental el trabajo en equipo y para conseguirlo, la falta de alguna capacidad de alguno de nosotros se suple con la capacidad de otro compañero y nos encantaría que todas las empresas del mundo copiaran este modelo.

5. ¿Cómo definirías la evolución del proyecto de Timpers desde que la compañía nació en 2018?

La evolución de la empresa está siendo espectacular. Partimos del hecho de que, en 2018, sólo vendíamos zapatillas a amigos y familiares y éramos tres amigos peleando por un hobby, dedicando el tiempo que nos permitían nuestros estudios y trabajos. Hoy en día, somos ya 8 personas en el equipo y hemos conseguido hitos muy notables, como fue vestir a la Delegación Paralímpica en las ceremonias de apertura y clausura de las pasadas olimpiadas de Tokio 2020. Además, hemos mejorado el producto de una forma notable y somos una empresa rentable, que está empezando a ser conocida. Creo que la evolución está siendo muy buena y esperamos que sólo sea el principio.

6. La marca Timpers está muy orientada a las personas. Incluso habéis reconocido que van por delante de las estrategias de marketing. ¿Crees que esta nueva visión empresarial es solo el comienzo y que acabará por ser tendencia en los próximos años?

Está claro que es muy complicado saber qué pasará en el futuro pero pienso que es muy importante que se tenga en cuenta a las personas que forman los equipos de trabajo. Hay ejemplos claros de que mucha gente se preocupa por poner en valor a las personas: cuando nosotros entramos a Lanzadera (la Aceleradora de Empresas de Juan Roig) en mayo de 2019, ellos hacían mucho hincapié en que no apostaban por proyectos, sino por las personas que los forman.

También creo que, precisamente, cuando apuestas por las personas, la gente lo nota y lo valora muchísimo. El ejemplo más claro lo vemos cuando, el año pasado, sufrimos un brutal robo en nuestro almacén. Nosotros lo transmitimos a nuestra comunidad con una sencillez, sinceridad y transparencia total y nunca hemos visto una muestra tan grande de apoyo y solidaridad por parte de todo el país. Esto nos deja claro que las personas están por encima de los proyectos y, aunque hay que buscar el equilibrio entre lo humano y lo profesional, el valor que tiene apostar por las personas no tiene precio.

Imágenes del artículo: Foto cedida por Timpers