ShutterStock

Las nuevas tecnologías permiten la monitorización y el asesoramiento remoto de pacientes, con objeto de mejorar su calidad de vida y reducir los costes del sistema sanitario.

Un consorcio europeo liderado por Zerintia Technologies, empresa española de tecnología wearable e IoT (Internet of Things), ha ganado el concurso «Eurostars Project FRAIL E10824» para desarrollar una plataforma que evaluará el estado de salud de personas y pacientes en situación de fragilidad.

Se prevé que en 2030 la población mayor de 65 años aumente hasta un 45% y que siete de cada diez de estas personas sufran prevalencia múltiple de enfermedades crónicas. Atender a este creciente número de población envejecida con un servicio de calidad y sin que el sistema sanitario quede colapsado es el desafío al que trata de anticiparse esta solución.

“Sabemos que el 70% del gasto sanitario está relacionado con patologías crónicas, y casi el 5% con el incumplimiento de las prescripciones médicas. Estadísticamente, el gasto sanitario en España se duplicará si queremos mantener la calidad del servicio asistencial actual”, afirma Kepa Sagastabeitia, CEO de Zerintia.

El perfil de usuario de FRAIL es el de un paciente que no es un gran consumidor de tecnología. En general, personas mayores con una o más enfermedades crónicas a quienes se les ofrece asesoramiento continuo y en tiempo real para ayudarles a seguir el tratamiento médico y los hábitos de vida prescritos por su médico.

El paciente solo tiene que utilizar un reloj inteligente que le irá indicando en todo momento la medicación que debe tomar y que le monitorizará dentro y fuera de su domicilio para identificar su estilo de vida y sus constantes, detectando situaciones de riesgo (caídas, signos vitales, pérdida de orientación, etc.) y gestionando las alertas que puedan producirse con sus familiares, médicos o cuidadores.

Los profesionales sanitarios podrán, por su parte, hacer un seguimiento remoto de sus pacientes, programar avisos o alertas automáticas, analizar el histórico de datos sobre constantes vitales, estilo de vida y cumplimiento terapéutico, o incluso modificar el tratamiento desde su consulta sin requerir el desplazamiento del paciente.

Además, la gran cantidad de datos recogidos ofrece una información estratégica sobre los pacientes que, gracias a la inteligencia artificial, permite a los servicios médicos realizar mejoras en los tratamientos y en la atención a los usuarios, e incluso en los procedimientos del hospital.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here