IT

El sector IT ha ganado bastante relevancia en el mercado, aunque a veces la definición es un poco ambigua. La más común es «tecnología de la información», a la que habría que añadir una serie de conceptos para completarla. Entre ellos, la parte de la economía que incluye la generación e intercambio de información, la investigación y desarrollo, la innovación o la implementación de procesos. Sin contar con su gran accesibilidad y transversalidad hacia otros sectores.

Con la era digital, su importancia se ha duplicado, por lo que las empresas requieren nuevas formas de trabajar, así como atender a sus clientes y hacer negocios. Bajo este contexto, se destacan varias tendencias que Baufest ha analizado, ya que afectarán de forma directa a la industria IT durante los próximos meses.

1. Fatiga digital

Esta tendencia está directamente relacionada con la revolución digital que hemos vivido, especialmente desde el inicio de la pandemia. Hemos trasladado la rutina hacia un contexto apodado como «fatiga digital» con la que las organizaciones tendrán que luchar para diferenciarse de este mundo cada vez más congestionado.

2. Trabajo en remoto

Muy ligada a la anterior, la digitalización y la cuarentena nos obligó a trabajar desde casa y actualmente, los empleados no quieren acabar con esta tendencia que hizo que el trabajo saliera adelante cuando el mundo se paraba. En el sector IT no es diferente y la forma de trabajar ha presentado grandes desafíos para los profesionales. Las empresas tendrán que tener este dato en cuenta para aceptar que el teletrabajo no es algo temporal, sino una tendencia que ha llegado para quedarse.

3. Adopción de cloud native

En este caso, la tendencia que seguirán las empresas del sector IT está relacionada con facilitar la transición hacia un mundo cada vez más digital y marcado por un porcentaje importante de trabajo híbrido y remoto. Con la tecnología cloud native, las empresas ofrecerán la capacidad de crear nuevas arquitecturas de aplicaciones que sean resistentes, elásticas y ágiles, lo cual les permitirá responder rápido al cambio digital.

4. Hiperautomatización

La cuarta tendencia de esta lista está ligada con los equipos de IT, que ya han empezado a adoptar la automatización en su rutina diaria. Por tanto, no solo será para llevar a cabo los procesos de IT, sino que también afectará a los comerciales al incorporar tecnología de inteligencia artificial para eliminar los procesos manuales.

5. Analítica digital

En la misma línea que antes, con la inteligencia artificial a la cabeza, se encuentra el campo de la analítica. En este sentido, la tendencia se implica en ayudar a la toma de decisiones para basarlas en datos estructurados.

6. Arquitectura Zero Trust

Cabe destacar que durante la pandemia se incrementaron los ciberataques. Como consecuencia, se desarrollaron nuevas arquitecturas de confianza como los Zero Trust que brindaban estructuras para verificar la confianza de los dispositivos a medida que los datos fluyen a través de redes, API y aplicaciones, según explican en Baufest.

7. Transformación digital

Desde el comienzo de la pandemia, las organizaciones han adoptado nuevos enfoques para el desarrollo de software. De esta manera, las aplicaciones se han empezado a construir a partir de muchas piezas independientes más pequeñas que se pueden usar de forma múltiple. Se trata de un modelo que facilita el uso y la reutilización del código, por lo que acelera el tiempo de comercialización de nuevas soluciones y libera valor empresarial.

8. Criterios ESG

Los últimos años se han caracterizado por una serie de factore ambientales, sociales y de gobernanza, conocidos por las siglas ESG, que pasaron a ocupar un primer plano. En la industria IT también han afectado, y según Baufest se estima que para 2026 el 60% de las empresas del grupo G2000 utilizarán los KPI y los datos de sostenibilidad como parámetros principales de control operativo. Un dato bastante positivo si lo comparamos con 2021, que no llegan al 20%. De hecho, en línea con esta tendencia, se prevé que este año se realicen inversiones gubernamentales que busquen impulsar la economía en torno a la infraestructura inteligente que combine la IoT y tecnologías de vanguardia que utilicen redes avanzadas como el 5G.