Una vez más, el sector del contact center ha demostrado la  gran importancia de su labor desempeñada, así como su capacidad de reacción en los momentos más complicados. Desde el pasado mes de marzo, a comienzos de la crisis sanitaria, el contact center ya demostró su capacidad de reacción. Ahora, ha vuelto a demostrar su valía con la llegada del temporal de nieve que ha afectado a España.

El temporal Filomena ha ocasionado un colapso en el sistema logístico del país sin precedentes y una gran incertidumbre entre la población, lo que ha supuesto también un esfuerzo añadido para Grupo Unísono que, en las horas más duras de la borrasca, ha gestionado más de 42.000 llamadas.

Entre las peticiones más solicitadas para hacer frente a las distintas emergencias e incidencias, destacan especialmente las que atañen al servicio de asistencia en carretera, donde los vehículos han pasado horas atrapados ante el fuerte impacto meteorológico, y aquellas relacionadas con incidencias con las instalaciones de luz y gas, así como averías en los hogares en los que los suministros básicos han sufrido las consecuencias del temporal.

Una vez más, la eficiencia en el servicio llevada a cabo por Grupo Unísono al poner en marcha un plan de contingencia para ofrecer asistencia, resolver incidencias e informar a todos los afectados demuestra la importancia de los Contact Center en su ayuda a los ciudadanos y a sectores clave como el asegurador, energético, retail, de asistencia en carretera y de alimentación, entre otros.

Sandra Gibert, directora general de Grupo Unísono, destaca: “una de nuestras principales fortalezas reside en nuestra capacidad para actuar con determinación ante situaciones que requieren de una rápida solución y en este caso, debíamos seguir prestando servicios a los clientes de distintos sectores donde el impacto ha sido mayor, doblegando para ello el esfuerzo y activando una serie de planes extraordinarios que continúan demostrando el gran papel de los Contact Center, siempre al lado de la sociedad”.