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El presidente de Puertos del Estado, José Llorca, inauguró la Conferencia Anual de la Organización Europea de Puertos Marítimos (ESPO), celebrada en el World Trade Center de Barcelona.

La edición, titulada ‘Ports in a changing climate, a changing world’, recibió a los máximos representantes del sector marítimo y portuario de Europa que debatieronsobre el papel de los puertos ante el escenario global del cambio climático.

La privilegiada posición geográfica de España, emplazada en la intersección de las principales rutas del transporte marítimo internacional, y la rápida adaptación en los últimos años de sus infraestructuras marítimas a los nuevos requerimientos de la demanda mundial, con una capacidad instalada de mil millones de toneladas, sitúa a nuestro país en el Top 10 del ránking mundial en calidad de infraestructuras portuarias, en la quinta posición de Europa, tras Países Bajos, Finlandia, Bélgica y Dinamarca, y en la 11ª posición respecto a conectividad marítima y quinta de la Unión Europea, según el Foro Económico Mundial en abril.

Llorca ha abordado especialmente el papel de los puertos ante el cambio climático y las amenazas sobre los mismos como «peligrosas tendencias hacia la desglobalización y el proteccionismo». Por otro lado, ha destacado las consecuencias que tendrá la revolución 4.0, fundamentada en el cambio de modelo energético con la completa electrificación de los modos de transporte a partir de energías alternativas y la total digitalización de los procesos.

En este sentido, y en línea con la Declaración de La Valetta del pasado mes de marzo, sobre las prioridades de la política de transporte marítimo de la Unión Europea hasta 2020, Llorca ha abogado por la competitividad para hacer frente a la des-globalización por la vía de la reducción de costes logísticos, la des-carbonización, para hacer frente al cambio climático y la digitalización, como elemento central de la nueva economía 4.0 con importantes incidencias en la organización logística. «No estamos hablando de un futuro lejano, sino de una realidad evidente en los próximos 5 a 8 años, a la que habrá que adaptarse con rapidez si no queremos quedar fuera de los mercados».

En un futuro inmediato, ha asegurado, las pautas actuales del transporte marítimo y las condiciones operacionales en los puertos se modificarán, debido al control de emisiones de los buques a partir de 2018; las presiones regulatorias sobre emisión de óxidos de azufre, de óxidos de nitrógeno y de partículas sólidas; y la presión social en la interfase puerto-ciudad. En contrapartida, se impulsará la gasificación y la electrificación de los buques.

Concretamente, los puertos españoles ya aplican una bonificación del 50% en la tasa portuaria a aquellos buques que utilicen el LNG como combustible o bien que utilicen en puerto gas para sus motores auxiliares o se conecten a la red eléctrica.

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